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domingo, 14 de marzo de 2010

Ananias y mis variantes de cilantro para pericos domingueros

Los desayunos de domingo son claves en la consolidación familiar. Son esos momentos para reunirse en familia con el recuento de la semana y los planes para la que viene. Un desayuno de domingo, con lectura compartida del periódico arma un juego familiar importante. Pero también los desayunos domingueros pueden ser el colofón de una buena noche de sábado.  Las invitaciones con "derecho a desayuno" son de las mejores propuestas que se pueden plantear a unos ojos que enamoran.


En Venezuela (y Colombia) el perico (o los huevos pericos) es una de las estrellas del show del domingo en la mañana. Con mis hijos lo alternamos con las panquecas de Otilia.  Lo acompañamos con caraotas (frijoles negros) refritas, queso, arepas y, sobre todo comentarios de lo humano y lo divino. El perico canónico es un revoltillo de huevos, tomate y cebolla. Imagino que se llama perico por lo multicolor del plato, por eso de "...como Dios pintó al perico". Mi perico tiene un color adicional, el verde y un aroma de ají dulce que disfruto mucho. Les presento unas variantes de mi perico con ají dulce disfrutadas con mis hijos, novias y amigos.



Mi perico al aroma de ají dulce (6 porciones)

  • 1/4 taza de aceite de oliva ( por aquello de que el Aceite de Oliva es una inversión en salud, tal y como me convenció Alejandra Melfo)
  • 1 taza de cebolla finamente picada
  • 1 taza de tomate picado
  • 1 taza de aji dulce verde finamente picado (soporte el suplicio de picar el ají dulce, la magia del aroma del ají dulce lo compensará)
  • 2 cucharadas de ajo picadito
  • 1 cucharadita de sal 
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 6 cucharadas de leche fresca o yogurt 
  • 8 huevos


        • En una sartén grande, caliente el aceite de oliva. Una vez que esté caliente añada el ají dulce y espere a que el aroma lo maree. Si eso no pasa, el ají se debe marchitar un poco (con unos 3-4 minutos va bien). Seguidamente añada el ajo, 1/2 cucharadita de pimienta y dore por un par de minutos y agregue la cebolla. Cocine hasta que la cebolla se haga transparente ( unos 3-4 minutos). Incorpore el tomate, la sal y resto de la pimienta y cocine por 5 a 6 minutos. Que el tomate se seque un poco, pero no permita que el tomate se deshaga. Cada uno de los colores del perico deben quedar con presencia y tener textura. Verde por el ají, rojo por el tomate, blanco por la cebolla, negro por la pimienta. Bata los huevos ligeramente y agrégueselos a la sartén. Revuélvalos con cariño para que no se pegue en el fondo. Cuando comience a secarse, añada la leche (o el yugurt ). Este detalle viene de mi primera suegra, Conchita, quien decía la leche al final suaviza y mezcla los sabores.



























Las variantes del Cilantro de Ananías

Ananías Escalante es otra de mis amistades eternas. Biólogo y soñador, es una de esas personas con quien uno conversa y surgen proyectos, ideas que luego nos cuesta concretar.  Nos conocimos en un intercambio de correos y casi desde allí comenzó nuestra amistad. Me presentó el resto del Cilantro (o Culantro) cocinando un pollo Tai, del cual hablaremos en su momento. Hasta ese entonces, para mi Cilantro eran sólo las hojas y un aroma muy fuerte que me recordaba a algunos insectos. Me mostró que de esa planta ancestral, venida a América con los españoles, se usa todo: raíces, tallos, hojas y semillas. Incorporé a las semillas de cilantro trituradas con la pimienta negra en mis caraotas y algunas salsas para pasta. 
  1. Variante de Perico y Cilantro de hojas y tallos. Si desea menos aroma, en la receta anterior se sustituye el ají dulce por la misma cantidad de pimentón verde y se incorporan, como ingrediente, 6 cucharadas de los tallos del Cilantro finamente picados y dos de sus hojas también picadas. Manteniendo el mismo procedimiento se añade, junto con el tomate, los tallos del cilantro. Al finalizar se adornan con el picadillo de hojas.
  2. Variante de Perico y Cilantro de  raíces y semillas. Volviendo a mi receta original del perico, una vez más, si lo desea se sustituye el ají dulce por la misma cantidad de pimentón verde. Ahora los ingredientes nuevos serán: 3 cucharadas de raíces de cilantro finamente picadas y una cucharada de sus semillas. Esta vez, antes de sofreír el pimentón se sofríen las raíces de cilantro picaditas por un minuto. Se trituran las semillas de cilantro junto con la pimienta negra y se usa esa mezcla como la pimienta en la receta original. La mitad de la mezcla pimienta-cilantro con el ajo y la otra con el tomate. 


sábado, 16 de enero de 2010

Arepas de primeros principios y reloaded

Quizá porque estoy nuevo en esto de los Blogs, siento que los comentarios no los jurunga mucha gente y, el comentario de Williams está demasiado bueno. Así que invocando el nombre de wiki, cocina colaborativa lo coloco como entrada y sigue como comentario.
Willians O Barreto dijo...

Arepas "recargadas" con sancocho de pescado
(receta carupanera de Mena)

Esas arepas son mejores si se preparan ab initio.
Las mazorcas (jojotos) se desgranan; los granos
se escogen y se llevan a un hervor en una mezcla
con cal, para luego desconchar y eliminar el pico
negro. Se muelen hasta obtener una masa que,
vamos a dejarnos de vainas, debe estar bien
amasada y asalariada. Si se dispone de una
brasa bien atizada mejor, porque a la grill
las arepas quedan del carajo (galácticas LN
dixit). Así las comí en la Cumaná de mi infancia.
Estas arepas peladas se pudieran recargar
-no rellenar- mezclando la masa con chicharrón
o ají dulce o pimentón molidos; quizás para
acompañar la mejor sopa -sancocho de ahora
en adelante- del mundo.
Es la receta de Mena, y va así para 6 personas:

Sancocho de Mero a la Oriental-Carupanera
con variación de quimbombó y chayota:

1 Mero de 3 Kg. (recién pescado)
2 Kgs. de vitualla (verdura; mix de ocumo, yuca, auyama)
6 dientes de ajo
1 cebolla
3 ajíes dulces
2 limones
3 sumbíes de Cumaná (topochos de Caracas;
mocosas de Carúpano; bananitas verdes universales)
1 chayota
1 cucharadita de pimienta recién molida
3 quimbombó (deben estar tiernos)
1 cucharada de aceite de Oliva
1 cucharada de sal

En una olla se coloca la vitualla (bastimento del hervido), incluyendo la chayota, pelada y cortada en trozos no tan pequeños, no tan grandes (excepto la auyama cuya concha se debe conservar), se cubre con agua apenas hasta que ablanden. Se agregan el ajo machacado, el ají dulce y la cebolla troceados en cuartos. Se agregan las "postas" de mero, sobre todo la cabeza, ya condimentadas con sal y pimienta y se vuelve a cubrir con agua justo lo necesario hasta hervir. Seguidamente se agrega el quimbombó cortado longitudinalmente; apenas se ha de remover el sancocho con sumo cuidado. Al final se corrige la sazón y se agrega el jugo de
los limones y el aceite de Oliva... y la botellita'e ron que no debe de faltar, como dice la canción de Luis Mariano Rivera (letra)/Gualberto Ibarreto (al cuatro y voz). http://el-cuatro.blogspot.com/2007/09/el-sancocho.html

-wb.

pd. La parranda triestina fue en octubre de 1989.

viernes, 1 de enero de 2010

Las Arepas de Barreto y el Pernil a la sal



Uno sale por allí y, por un sin fin de razones se da cuenta que en la casa de mi mamá no se hicieron arepas. Que no está equipado con eso que llaman la venezolanidad. Que no puede servir como embajador porque ni toca cuatro, ni sabe hacer arepas. De buenas a primera se encuentra en un frío febrero en el norte de Italia y surge una invitación de otros venezolanos para cocinar y pasarla bien. Uno descubre que sí, que uno es del tamaño del compromiso que se presente. Y allí estaba Williams, que sí sabía hacer arepas y sí sabía razguñar el cuatro y se armó la fiesta. Aprendí a hacer a arepas, pero nunca me atreví con el cuatro. A duras penas puedo llevar la clave en los sones cubanos y algunas salsas.
Las arepas son el pan del venezolano y de muchas regiones de Colombia. No solo es el "pan" para acompañar cualquier plato sino que puede ser un plato en si mismo. Quizá el rasgo que distingue muchas de las arepas del centro de Venezuela es la variedad de su relleno. Enseñar a un venezolano a hacer arepas es casi innecesario, pero como yo aprendí con Willians, van las arepas de Barreto. Aquellas que preparamos en un febrero triestino no llevaban relleno, pero seguro que le hubiera quedado de maravilla un relleno de un pernil de cochino a la sal. Les incluyo la receta del pernil.


Arepas de Barreto (para cuatro arepas grandes)

Dos tazas y media de Harina de maíz precocida (Harina Pan, para los locales)
Tres tazas de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharada de aceite

Se añaden las dos tazas de harina, se disuelve la sal en el agua y se mezcla harina, aceite y agua con sal. Se mezcla para que no queden grumos y de deja reposar unos 5 minutos. Tras muchas discusiones, si la masa se amasa o no, sencillamente haga lo que más le guste. Amásela o no. divida en cuatro porciones y haga su arepa. En una plancha (budare) previamente MUY caliente selle la masa dándole vueltas por 5 a 10 minutos. Luego en el horno precalentado coloque las arepas selladas por 30 minutos. Luego pruébelas golpeándolas suavemente hasta que se siente un sonido hueco que indica que están listas.





Relleno de Pernil a la sal

Esta es una receta que adaptamos de un plato similar, pero con Mero (Mero en sarcófago de sal). Se trata de un sarcófago de sal para hornear lo que uds consideren. Como es primero de enero y hoy hubo un desayuno de los restos de la cena de ayer, las arepas de pernil a la sal quedaron galácticas.

Para un trozo de 3 kg de pernil de cochino se consiguen entre 5 y 6 kg de sal.
Se lava el trozo de cochino con limón y se penetra con ajo, orégano y pimienta en grano. Con un cuchillo filoso se la abren huequitos por los cuales se va a embutir el ajo, la pimienta y el orégano. En un molde se coloca el trozo de pernil y se cubre con sal, de tal forma que construya un sarcófago de sal. Se van apretando las capas de sal y luego se mete al horno al menor fuego que pueda lograrse. Se deja una hora por kilo (3 horas en este caso) y luego 1 hora más. Finalmente se apaga el horno y se deja enfriar el sarcófago. Cuando esté completamente frío se retira la pieza de carne se le quita cualquier exceso de sal que le quede en al superficie y se rebana. El relleno de arepas con este pernil es de primera.